Qué fuimos, dónde estamos y hacia dónde vamos: El liderazgo la clave.


Por Manuel García Palomo, Presidente de AECOP Andalucía.

En términos generales, podemos decir que nuestra sociedad hoy es mejor, es más, mucho mejor que hace años. Si, sé que alguien puede mencionar que desde la crisis esto va en retroceso, pero no hay duda, pertenecemos al mundo desarrollado.

Vivimos, afortunadamente, cada vez más años y formamos parte de un mundo globalizado, impregnado de tecnología, en el que concurren rápidos cambios continuos. Lo que no sé es si somos del todo conscientes de que asistimos como espectadores-protagonistas a una (r)evolución que, de manera implacable y a ritmo frenético, está produciendo un profundo cambio en las raíces de nuestra sociedad.

Todas las empresas que disfrutan de buenos resultados los obtienen porque están adaptadas a su mercado. Estar adaptadas hoy es, precisamente, lo que les permite obtener ingresos, pero me cuestiono sobre si están suficientemente preparadas para afrontar un mañana muy próximo, incierto. Hasta hace poco bastaba con que un grupo reducido de gente supiera desarrollar productos competitivos, actualizar algunos procesos o cambiar el modelo de negocio. Al frente del cambio estaban los líderes. El “superior o cabeza de una corporación, partido u oficio” como define al “jefe” el diccionario de la RAE. Esas personas dedicadas a hacer que los individuos que están a su cargo logren los objetivos. La cuestión es cómo afrontarlo en época de cambios continuos.

Comportarse como líder no es igual a ser jefe, el liderazgo va un paso más allá. Sin duda, es tema de gran preocupación cuando el ICH del 3º trimestre de este año (Indicé de Capital Humano, indicador de evolución del capital humanos en la empresa española) señala, de manera recurrente, “desarrollar la capacidad directiva y de liderazgo” como unos de los principales retos a lograr. Y es que es evidente que lo que antes se hacía, en nuestros días parece insuficiente.  Muchas de las técnicas y métodos que ayudaron a pasar de la oscura era agrícola al esplendor del mundo de la industrial, hoy no son ya útiles. La línea de trabajo pasa por considerar a las personas que están dentro de la organización, por desarrollar a los equipos humanos que la compone. El papel del líder evoluciona, pasa de ser quien entiende de todo, enseña, soluciona, fiscaliza y mantiene todo bajo control, a transformarse en agente de cambio. Un guía referente para el resto de los miembros de su equipo. El éxito del liderazgo se asienta en el despliegue de su influencia a través de una comunicación certera y de un manejo muy fino de los símbolos que reflejan la visión y los objetivos de la empresa. Pero siempre desde una acción caracterizada por un profundo respeto al individuo.

Los liderazgos “antiguos”, por su capacidad para adaptar la empresa al mercado, lograron triunfos indiscutibles y es ese mismo éxito el que los ha hecho perpetuarse resistiéndose a los cambios. El precio lo pagan muchas de las personas que integran la empresa quienes al no se sienten atendidas caen presas del desánimo. El sufrimiento, el desaliento, la desmotivación y estrés están presentes y se han instaurado en muchas de nuestras empresas. Nuestra “nueva sociedad” requiere urgentemente del frescor de empresas competitivas que sepan ofrecer respuestas innovadoras. No obstante, ¿cómo hacer para lograrlo cuando no es una cuestión de productos o procesos sino de cómo se encuentran y que es lo que sienten las personas que integran los equipos?, jefes y no jefes.

Ya les he contado que la preocupación por lograr “desarrollar la capacidad directiva y de liderazgo” existe en las empresas, pero la duda asalta cuando no se tiene claro hacia qué modelo dirigirse. Esto hace que esos estilos de liderazgo “antiguos”, aunque han superado su fecha de caducidad, sigan estando muy presentes. Ahora bien, cuando se adquiere la consciencia de que la persona es el verdadero centro de la vida empresarial, nos les queda más remedio que evolucionar. Del Jefe superhéroe se hace necesario pasar a un liderazgo compartido. Un liderazgo donde, juntos líder y colaboradores (co)crean una visión de futuro empresarial estimulante. Un liderazgo que ofrezca poderosas razones para que líder y colaborador se movilicen a la acción. Un liderazgo de humanidad en el que el error, un error fruto del desconocimiento, de las prisas o del resultado de probar intentos novedosos, no sea castigado, sino más bien al contrario, reconocido como una iniciativa valiosa de ensayos que aportan posibilidades de aprendizaje. Un liderazgo, en definitiva, que se despliega y crea organizaciones inteligentes a través del valor que aporta la reflexión de las personas que la integran. Un camino difícil pero retador, en el que además de contribuir a los resultados, las personas, al descubrirse dando lo mejor de sí mismas, se sientan crecer, sean más felices y estén predispuestas a superar los nuevos retos que sin ninguna duda van a seguir presentándosenos.

Foto: Flickr

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1 Comment

  1. […] Texto original: “RH Saludable”,  “QUÉ FUIMOS, DÓNDE ESTAMOS Y HACIA DÓNDE VAMOS: EL LIDERAZGO LA CLAVE.”. / RH Saludable/ http://rhsaludable.com/que-fuimos-donde-estamos-y-hacia-donde-vamos-el-liderazgo-la-clave/ […]

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