Julián Pelacho: “Los nuevos líderes saben que enriquecer el ambiente laboral es vital”


Julián Pelacho, director de CONMAC Acción Positiva, impartió un taller sobre liderazgo positivo en la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló el pasado fin de semana. Los participantes se vieron inmersos de manera vivencial en la visión, estrategias y competencias de los líderes positivos, “que cuentan con recursos que hacen posible conseguir organizaciones saludables en un entorno de exigentes demandas laborales como el actual”. El mismo Julián Pelacho relata cómo se desarrolló este taller.

Autor: Julián Pelacho

julian pelachoAyer finalicé un taller -otro más, afortunadamente- sobre “Liderazgo Positivo”. Fue un taller de fin de semana en la UJI, una de la universidades de referencia a nivel mundial en la rama de la Psicología Organizacional Positiva (con mi querido equipo de investigación WoNT a la cabeza).

Colocados de pie en un gran círculo, los participantes expresaron uno a uno su conclusión final con una sola palabra. “Claridad”, “Consciencia”, “Gratitud”, “Confianza” y así, hasta diecisiete palabras.

Esas palabras fueron el resultado de una inmersión vivencial en la visión, estrategias y competencias de los “Líderes positivos”. El taller les hizo recorrer tres territorios de los cuales los líderes positivos del siglo XXI tienen el mapa. Y, la mayor parte de ellos, no los ha adquirido en una universidad ni en ningún master. Son como los denomina Mihály Csíkszentmihályi, “los líderes de los cien años” (“Fluir en los negocios”). Todos estos líderes a los que “Mike” ha entrevistado, dirigen empresas rentables. Y lo consiguen gracias a una visión específica de la empresa, de las relaciones entre las personas y entre los miembros de su entorno. Una visión que se basa en la reciprocidad, en pensar a largo plazo, en el propósito de lo que hacemos y en crear bienestar huyendo de la codicia sin escrúpulos de tanto empresario irresponsable.

La primera region que el líder positivo conoce bien a través de su mapa y de su experiencia es la región de la “Organización Saludable y Productiva”. Todos los que participamos este fin de semana en el taller, sabemos que en nuestro entorno laboral actual estamos expuestos a demandas laborales muy exigentes. Presión asociada a plazos, sobrecarga de trabajo, tener que mostrar emociones positivas aun cuando no las experimentamos, conflicto de rol, procesamiento paralelo de tareas, incertidumbre… Sabemos que estas demandas son causa de estrés, de ansiedad a veces y que nos crean malestar e insatisfacción. Y, en ocasiones, influyen negativamente en nuestro desempeño.

Por esta razón los nuevos líderes saben que enriquecer el ambiente laboral es vital si queremos contrarrestar el impacto de las demandas que nos presionan y conseguir el compromiso de las personas. Y consiguen crear un ambiente saludable porque disponen de recursos. Y estos recursos son sencillos, más que económicos e inagotables.

En este punto de la sesión, surgió la anunciada discusión: este tipo de empresa -y de líder- no existe. Da igual que la investigación (Bakker, Demereouti, Salanova…) aporte evidencias sobre el poder de los recursos laborales. Da lo mismo que les ponga ejemplos de que empresas y líderes de la Comunidad Valenciana están siguiendo desde hace tiempo esta línea. Incluso, mi amigo Vicente cuestionaba a Pilar, otra compañera, cuando ésta le explicaba que, sí, que ella trabaja en un ambiente positivo. Demasiado bonito para ser verdad, ¿no?

Pero el taller esta diseñado de modo experiencial. No hay demasiado espacio para los debates excesivamente intelecuales. Suelen ser esteriles. Así que, cuando vamos saboreando cada una de las actividades y experimentando el poder de dar feedback, de apoyarnos en los compañeros, de trabajar en equipo, de participar en el proceso de aprendizaje o de poder hacer uso de nuestras habilidades, la cosa cambia. Porque Vicente empieza a experimentar emociones positivas. Porque tiene motivos para dar las gracias. Porque se siente apreciado y competente. ¿Qué ha sucedido?

Sencillamente, que hemos “llenado el aula” de recursos laborales. Y a Vicente- me alegro enormemente por él- le han hecho mella los recursos laborales de los que ha carecido en muchas de las empresas en las que ha trabajado. Por eso su experiencia ha sido positiva, ha mejorado, probablemente, su autoconfianza y quizás se sienta un poco más optimista ante sus retos inmediatos.

Quedan mas regiones por recorrer a través del mapa que ofrece este taller: las estrategias y las competencias del líder positivo. Ya iremos contándolas. Pero, mientras, nuestro trabajo es seguir difundiendo un cambio de visión radical. Seguir difundiendo que las empresas saludables lo son también financieramente hablando. Pero no a costa de la salud ni del respeto a las personas. Lo son porque, como ahora Vicente, son conscientes de la necesidad de potenciar nuestras fortalezas y de saber gestionar nuestro bienestar físico y psicológico.

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