En rhsaludable hablamos con Ricardo Ruiz, de Mindset & Mindful para conocer una iniciativa innovadora que ha impulsado con gran acogida y que está basada en el Mindfulness. Vivimos en una sociedad a un ritmo desenfrenado que necesita de nuevas habilidades que nos capaciten para relacionarnos mejor con nuestro entorno y nos aporten mayor calidad a nuestras vidas.

¿Cómo surge la idea de impulsar la 1ª Edición Mindful Parkean?

La idea surge en una mañana en las que suelo ir a un parque cercano a mi domicilio al que acudo a realizar mis ejercicios de mindfulness y a darme «baños de bosque» conscientes. Se trata de un precioso parque situado en una de las colinas de la ciudad de San Sebastián. Estas visitas me ofrecen la posibilidad de desconectarme de las prisas y rutinas habituales, para ofrecerme momentos de conexión conmigo mismo y con la naturaleza. Ese día pensé que sería buena idea extender esta actividad a otras personas que pudiesen estar interesadas en practicar Mindfulness y disfrutar de manera atenta y consciente de este maravilloso parque. En muchas ocasiones, las personas a las que formo en mis empresas, clientes me muestran su interés por seguir conectados de alguna forma con la práctica de Mindfulness con otras personas y que no siempre les resulta sencillo. Así que decidí lanzar un llamamiento para realizar una actividad que se ha llamado «Mindful parkean»(Atent@s en el parque) con el fin de reunir a personas de muchos perfiles distintos y realizar algunos ejercicios sencillos y crear comunidad en torno a una hora de Mindfulness en la naturaleza urbana.

¿Cuáles han sido los resultados?

La acogida ha sido increíble, en esta primera edición se apuntaron más de 30 personas que acudieron el día 24 a las 9 de la mañana y compartieron dos practicas formales y un paseo consciente durante una hora. Acudieron personas con perfiles muy diversos, desde CEOs de empresas, responsables de rrhh, responsables de unidades de negocio hasta empleados de supermercados, estudiantes, etc. El feedback ha sido increíble y el ambiente de amabilidad y generosidad que pudimos compartir fue un regalo que me ofrecieron como organizador, y que se ofrecieron un@s a otr@s, dando lugar al inicio de un camino que se presenta apasionante.


-Están preparando la segunda edición de esta iniciativa, ¿qué novedades tendrá respecto a la primera y cuándo se ha previsto que se lleve a cabo? 

Ya estamos buscando una segunda fecha, que será a finales de mayo o comienzos de junio. La propuesta se va a nutrir de las aportaciones de las personas que se van interesando por la iniciativa. En principio, vamos a continuar realizando el encuentro en el mismo espacio natural, pero no descarto abrirlo a otros parques o espacios naturales de la ciudad y a otros profesionales que puedan enriquecer con sus conocimientos y metodologías los encuentros que realicemos.

¿Cómo puede la gente interesada participar?

Las personas interesadas pueden escribir al mail mindfulparkean@gmail.como o seguirme en mi perfil de linkedin, donde comparto las convocatorias. Vamos a buscar entidades y organizaciones públicas y privadas que nos ayuden a dar más visibilidad a los encuentros.


-¿Por qué es importante el mindfulness y qué beneficios aporta?

En los últimos años la práctica de Mindfulness vive un crecimiento exponencial, y no es por casualidad. Vivimos en una sociedad con un modelo vital y profesional muy tensionado. Vivimos sometidos a un ritmo desenfrenado, sobre expuestos a una carga tecnológica cada vez mayor, impactados por una nivel de autoexigencia y «autoexplotación» que nos lleva a convertirnos en una sociedad con elevados niveles de estrés, ansiedad y otros cuadros que están afectando de manera clara a las personas, tanto a nivel personal como profesional.

Ante esta situación, se hace más necesario que nunca desarrollar nuevas habilidades que nos capaciten para relacionarnos mejor con este entorno y nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida y también la calidad del liderazgo y del trabajo que desempeñamos. Y es en la gestión de nuestra mente, pensamientos y emociones derivadas, donde se juega este partido. Con Mindfulness aprendemos a «ver con claridad», para así relacionarnos mejor con los retos del día a día.

Nos entrena distintas habilidades, fundamentalmente la gestión del piloto automático de nuestro cerebro, causante de una permanente desconexión del momento vital y generador de fenómenos como la adicción a la multitarea o la rumiación mental, que está directamente relacionada con cuadros de estrés y ansiedad. A su vez, nos aporta una habilidad de regulación emocional básica para el desarrollo efectivo de eso que llamamos inteligencia emocional, que es uno de los aspectos más demandados en las empresas hoy en día.


-En un contexto como el actual, ¿cree que todavía se hace más necesario el impulso de actuaciones como esta para mitigar los efectos emocionales y mentales provocados por la pandemia?

Sin duda alguna. En mis formaciones suelo decir que si ya antes del covid era un reto mantenerse seren@ en un mundo estresado, esta pandemia ha venido a acentuar los retos psicológicos que afrontamos, y lo veo cada día en las empresas donde imparto mis programas. Las personas están llevando como pueden esta fatiga pandémica y las emociones difíciles acumuladas y no reguladas, están comenzado a causar un impacto en como las personas desempeñan su trabajo, se relacionan y colaboran. Con esta iniciativa pretendo extender de forma gratuita un espacio para que las personas puedan encontrar un lugar de serenidad y también de disfrute vital al aire libre y en un entorno seguro. Personalmente, he echado en falta iniciativas por parte de los organismos públicos dirigidas a la construcción de resiliencia en las personas. Afortunadamente, cada vez más empresas conscientes de esta realidad dan pasos decididos a ofrecer medios a sus personas para sentirse mejor y trabajar de forma más eficiente y colaborativa.


-Ha creado también una comunidad de «Mindful City People Donostia, ¿cuántos miembros hay y cómo se puede uno integrar a este colectivo?

Acabamos de nacer y somos más de 30 personas en San Sebastián, donde vivo y he puesto en marcha esta iniciativa. Pero, desde aquí lanzo el reto a otros profesionales para poner en marcha sus «MIndful Parkean» en sus ciudades y sus pueblos. Podemos construir una comunidad y aportar a la sociedad de manera sencilla y muy enriquecedora. ¿Por qué no caminar hacia un «País Mindful»? Por de pronto para formar parte solo tienen que asistir a nuestras reuniones o escribir a mindfulparkean@gmail.com, y así mantenerse informad@s de iniciativas que iremos poniendo en marcha.


-¿Qué es la atención plena y cómo nos repercute en nuestra vida cotidiana?

Hay muchas maneras de definir atención plena o Mindfulness. Yo tengo una visión que busca extender de forma sencilla los conceptos más valiosos y básicos, para hacerlos accesibles incluso a aquellas personas que son escépticas o no conocen en que consiste. De forma coloquial, podríamos decir que se trata de una especie de entrenamiento mental, en el que aprendemos a relacionarnos con el funcionamiento de nuestra mente y a gestionar las fortalezas y debilidades que tiene como «sistema operativo» que llevamos instalado.

Pero en realidad es mucho más. Consiste en el desarrollo de una nueva forma de relacionarnos con nosotr@s mism@s, con los demás y con los retos de la vida. Y esa nueva mirada que nos acerca a mayores niveles de bienestar y felicidad tiene mucho que ver con generar nuevas sinapsis neuronales y transformar nuestros cerebros a través de unos ejercicios, en los que cultivamos habilidades vitales tan importantes como la ecuanimidad, la aceptación, la paciencia, la gratitud o el autocuidado. Mindfulness nos aporta las habilidades cognitivas necesarias para integrar aspectos tan valiosos como el estar presente en nuestra vida y nuestro trabajo, escuchar de forma más abierta y empática o colaborar de forma generosas con los demás. Hoy, gracias a los avances de la ciencia y a los numerosos y rigurosos estudios realizados en todo el mundo, podemos decir que es un entrenamiento efectivo que nos ayuda a sentar las bases para ser personas más resilientes y felices.