Todos conocemos la palabra éxito y la hemos utilizado alguna vez para referirnos a algo que hemos hecho o que han hecho los demás o para hablar de una determinada situación laboral o académica. Sin embargo, ¿sabemos realmente lo que significa? O mejor dicho, ¿tiene el éxito una definición concreta y universal? Según la RAE, el término éxito tiene estas tres acepciones:

  • Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.
  • Buena aceptación que tiene alguien o algo.
  • Fin o terminación de un negocio o asunto.

¿Qué opinas? ¿Te sientes identificad@ con alguna de estas definiciones? Ya van apareciendo algunas palabras clave para entender la visión que tiene la sociedad actual del éxito, como resultado feliz, negocio, buena aceptación o terminación… Profundizando un poco más en los significados “oficiales” o más generalizados de la palabra, vamos a analizar ahora la definición que encontramos en la Wikipedia:

  • El éxito es el estado o condición de cumplir con un rango definido de expectativas. Puede verse como lo opuesto al fracaso. El proceso de aprendizaje depende en su totalidad del éxito. Implica hacer una predicción y poner atención al resultado de un acontecimiento.

Aquí aparecen nuevos conceptos más interesantes, a nuestro entender, como son las expectativas, la predicción, el aprendizaje o la idea de que es “lo opuesto al fracaso”.

Sin embargo, en happiens defendemos un pensamiento más abierto y matizado, no nos gustan los términos categóricos ya que son rígidos y limitantes y dejan de lado muchas posibilidades. Nosotros apostamos por una visión más gradual y polifacética del éxito, un continuo en el que existen muchos puntos, pasos y tonos intermedios; no tiene porque ser sólo blanco o negro, ¿no crees? Depende mucho de qué variables utilices para medir, en qué momento de tu vida te encuentres, quién valore ese resultado y desde que punto de vista lo haga, etc.

Otro aspecto en el que no estamos de acuerdo, es en la frase que dice que “el proceso de aprendizaje depende en su totalidad del éxito”, ya que está más que demostrado que los errores y los fallos son parte fundamental e intrínseca en el camino de aprendizaje y crecimiento personal, y muchas veces nos enseñan y aportan más que los aciertos. Por lo tanto, se necesitan ambos elementos (éxitos y fracasos) para tener un aprendizaje completo y auténtico. El éxito es un camino y un proceso constante de crecimiento y movimiento, no un fin o una meta.

Por último, me gustaría mencionar el papel de las expectativas en todo este proceso y cómo éstas pueden ser las responsables de que un éxito se convierta en fracaso y viceversa. Por lo tanto, hay que tenerlas muy en cuenta y trabajarlas.

Está claro que en una sociedad tiene que haber parámetros comunes, acuerdos, estándares de calidad y de medición para poder hablar un lenguaje común en el que entenderse. Sin embargo, eso funciona muy bien con los números, la tecnología o la ciencia, pero cuando hablamos de éxito personal y de logros internos, la cosa ya se complica y el proceso es algo mucho más complejo, subjetivo y fenomenológico.

¿Pensamos todos lo mismo cuando hablamos de éxito? ¿Es adecuado que sea así? ¿Qué visión del éxito nos transmite la sociedad actual? ¿Podríamos dividir el éxito en diferentes ámbitos vitales y establecer distintos parámetros para evaluarlo según cada persona?

Con estas cuestiones y reflexiones como punto de partida, hemos creado junto a Miguel Ángel Díaz (psicólogo, coach y presidente de la Asociación Nacional de Inteligencia Emocional) unos vídeos, podcasts, lecturas y prácticas que forman el tema ‘¿qué es el éxito?’ de nuestro curso gratuito ‘Enfoca tu aprendizaje y construye tu éxito’. Con estos contenidos esperamos dar a las personas herramientas e ideas para que construyan su propio éxito y sean capaces de flexibilizarse ante las distintas visiones de éxito de los demás.