Por Ignacio FernÔndez
EstĆ” de moda hablar de felicidad. Pero no es una moda. Es un nuevo paradigma, basado en evidencia cientĆfica y en prĆ”ctica profesional de excelencia, y una nueva forma de gestión estratĆ©gica para consolidar ventajas competitivas de las organizaciones y promover el bienestar psicosocial de los trabajadores. Si lo habĆas descartado por banal, sin fundamentos u otro juicio descalificador, es hora que le pongas atención, pues serĆ” el modelo de gestión de personas del futuro de mediano plazo en la mayorĆa de las empresas de los paĆses en vĆas de desarrollado.
Felicidad organizacional es la capacidad de una organización para ofrecer y facilitar a sus trabajadores las condiciones y procesos de trabajo que permitan el despliegue de sus fortalezas individuales y grupales, para conducir el desempeƱo hacia metas organizacionales sustentables y sostenibles, construyendo un activo organizacional intangible difĆcilmente imitable.
Es fundamental diferenciar felicidad organizacional y felicidad en el trabajo. Felicidad organizacional es la capacidad de la organización para coordinar recursos y gestión para hacer una oferta de valor para los trabajadores que balancee la salud financiera de la compaƱĆa y el bienestar psicosocial de los trabajadores. Felicidad en el trabajo es la percepción personal y subjetiva de los trabajadores acerca de su bienestar, florecimiento y salud en el trabajo.
La percepción de felicidad en el trabajo es el indicador principal de la felicidad organizacional, pues da cuenta del bienestar, salud y plenitud de los trabajadores con su trabajo y organización.
El lĆmite de la felicidad organizacional estĆ” en la responsabilidad individual, pues los escĆ©pticos de la gestión de felicidad en el trabajo suponen que las empresas pro felicidad lo logran porque, con una billetera generosa y sin lĆmites, pagan y se hacen cargo de los problemas de la gente. En su escepticismo exclaman āĀ”asĆ lo hace cualquiera, si los compran e infantilizan!ā Es al contrario. Los acompaƱan para que asuman adultamente sus responsabilidades individuales y pongan las voluntades de los equipos y las redes organizacionales al servicio de la persona. Se pone el bienestar subjetivo de la persona en el centro de la vida organizacional.
La felicidad organizacional es una co-responsabilidad entre empresa y trabajador. La responsabilidad final de la felicidad sigue siendo personal. La empresa no puede hacerse cargo de la felicidad de los trabajadores. Lo que sà necesita hacer una organización es facilitar las condiciones organizacionales para el despliegue del bienestar psicológico y las fortalezas de las personas y los equipos. La felicidad organizacional es una responsabilidad de la empresa. La felicidad en el trabajo es una responsabilidad de los trabajadores. Somos co-responsables de la vida plena en el trabajo.
Esta nueva forma de gestionar las personas impondrĆ” desafĆos muy importantes a las gerencias de personas. Lo primero es la ampliación del paradigma administrativo al paradigma de la felicidad en el centro de la estrategia organizacional, de las relaciones impersonales a las relaciones confiables, del recurso humano al ser humano integral que voluntariamente pone sus fortalezas al servicio de una organización con sentido.
Otros desafĆos serĆ”n el desarrollo de lĆderes firmes y cercanos, la ampliación de su rol administrativo a roles de servicio y acompaƱamiento de jefes y trabajadores, el rediseƱo de los procesos y procedimientos en gestión de personas, y el diseƱo de una atractiva oferta de valor para los empleados.
¿Parece utópico de acuerdo a tu realidad? Sà se puede. Varias empresas en Chile, España y el resto del mundo, grandes y pequeñas, estÔn comenzando a implementar prÔcticas promotoras de bienestar, salud en el trabajo, calidad de vida y felicidad organizacional, con resultados sobresalientes y sostenidos.







0 Comentarios