El cambio de paradigma ante un entorno laboral cada vez más digital


Con la pandemia y la implantación del trabajo a distancia hemos conocido un nuevo entorno, quizás una sociedad medioambientalmente más sostenible,  un valor añadido a tener en cuenta de cara a futuro. También ha facilitado la conciliación, aunque en España el teletrabajo todavía supone un cambio de paradigma, una superación de miedos ante la ausencia física en materia de supervisión, aspectos que pueden ser un obstáculo ante una nueva era que avanza hacia un mundo cada vez más digital.

Rosa Mª Corbalán, Directora RRHH de la empresa Kenogard señala que el teletrabajo formaba parte de la línea estratégica para este año, aunque la situación de confinamiento les ha permitido avanzar en su implementación. Nos comenta que “ha dejado de ser parte exclusiva de los trabajadores por cuenta propia para entrar con fuerza en todas las compañías” y que ha permitido a todos “darnos cuenta que es beneficioso tanto para el trabajador como para la empresa”.  

Como principales ventajas esta directiva señala “el tiempo (se olvida el transporte y se cumplen horarios); el ahorro (coste en medios de transporte); en rendimiento (se aumenta la productividad lo que convierte mayores resultados para la empresa) y por supuesto en la gestión del talento que con más flexibilidad se opta a una mejor conciliación”. Además, señala otro concepto “la sostenibilidad”, ya que según apunta el teletrabajo ha reducido notablemente la contaminación y ello es un valor añadido que hay que tener en cuenta.

Por su parte, Ángel Javier Vicente, Director de Transformación, Organización y Personas de Cofares, Cooperativa Farmacéutica Española (Grupo Cofares) advierte que en su caso “antes de comenzar la crisis sanitaria del Covid19, ya habían comenzado un interesante proyecto de teletrabajo en el contact center. De esta iniciativa destaca que “dicho proyecto fue exitoso y teníamos realizado protocolos al respecto, por lo que nos facilitó la tarea cuando surgió la crisis, poniendo en 24 horas a más de 1.000 personas teletrabajando”. Por lo que respecta a los beneficios del trabajo a distancia este directivo hace constar que principalmente es la conciliación familiar y profesional.

Respecto a los obstáculos que impiden poner en marcha el teletrabajo para algunas empresas, Rosa Mª Corbalán, Directora RRHH de la empresa Kenogard manifiesta que “la principal barrera es la falta de confianza en el trabajador y el miedo ante preguntas como por ejemplo si será capaz de realizar esta tarea en casa si no le superviso, y cómo voy a delegar esta responsabilidad si no puedo controlar lo que está haciendo y cómo lo hace. Debemos por tanto superar ese miedo y darnos cuenta de que la competencia no se mide por estar más tiempo en la oficina”.

Ángel Javier Vicente, Director de Transformación, Organización y Personas de Cofares, Cooperativa Farmacéutica Española (Grupo Cofares) sin embargo considera que “no todas las empresas tienen capacidad, ya que tenemos muchas de mano de obra intensiva, almacenes, etc.., y esto engendra una dificultad.

Además, señala que los cambios culturales son complicados y de largo plazo en su ejecución. Vicente manifiesta que “no nos podemos olvidar de que España, su tejido empresarial, es de pymes, y ello conlleva cambios culturales importantes, y esa es la principal barrera. No obstante, cree que el tiempo evolucionará hacia estos cambios, como cualquier evolución o disrupción tecnológica como la que está sucediendo en esta era”.

Sobre si España está menos avanzada que el resto de los países Rosa Mª Corbalán cree que sí, que de hecho “estamos por debajo de la media”, debido a una cultura presencial. “Creo que ha sido más un aspecto social que económico.  Se ha fomentado desde siempre la necesidad de demostrar que el mejor empleado es el que cumple las horas presenciales”, hace constar la directiva. Sin embargo, Ángel Javier Vicente considera que no cree que España esté en el vagón de cola en este tema, al contrario, señala que “somos un país con el mayor número de kilómetros de fibra óptica, y esto facilita esa accesibilidad. Es un cambio cultural que poco a poco, y quizás con cierta ayuda forzada por la crisis sanitaria, se está empezando a producir”, apunta.

Sobre si el trabajo a distancia será la tónica habitual en España a partir del estado de alarma, la Directora RRHH de la empresa Kenogard señala que “por supuesto que el teletrabajo ha venido para quedarse.  El talento emergente quiere los recursos necesarios para desarrollar el trabajo del futuro, y convivir con una mayor flexibilidad en cuanto al teletrabajo, pero sin olvidarnos de una parte muy importante, la desconexión, entendida en su forma más amplia”. Por su parte y en línea con la anterior responsable, el Director de Transformación, Organización y Personas de Cofares, Cooperativa Farmacéutica Española (Grupo Cofares) destaca que “estoy convencido que nada es eterno, y que lo sucedido en estos momentos, nos cambiarán las formas de trabajo. Este teletrabajo, surgido casi inesperado en muchas empresas ha venido para quedarse y cambiará las relaciones sociales en las organizaciones”.

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