Las empresas no sólo deben ser saludables hoy, sino que también deben ser sostenibles en el tiempo.
En este segundo post, te irĆ© acercando mĆ”s y mĆ”s al apasionante mundo de la psicologĆa positiva aplicada, esta vez a las ventas. Te irĆ© contando cómo veo yo la profesión de vendedor hoy, en un mundo ultracompetitivo que devora comerciales como los Martes suceden a los Lunes.
De ā Vender Hoyā van precisamente una serie de Congresos sobre ventas que estoy organizando junto a Miguel Angel Diaz Escoto por toda EspaƱa. Precisamente del Ćŗltimo celebrado este fin de semana en Valencia, va el presente post.
En una profesión donde la presión es muy alta, y sostenida en el tiempo, si no cuidamos a nuestros vendedores, si no los formamos corremos el riesgo de quemar el equipo comercial, corremos el riesgo de invertir ingentes cantidades de dinero en selección, formación, y otros costes fijos inherentes al puesto.
La vorĆ”gine de cambio en la que estamos sumidos, el cambio de comportamiento de los consumidores, las nuevas formas de prospección, investigación de mercados, la innumerable aparición de nuevas marcas similares todos los dĆas, la globalización de los mercados, las nuevas formas de compra, exige a nuestros vendedores que se actualicen, exigen que sepan aƱadir valor aƱadido a su producto o servicio.
Las empresas basan su estrategia en una estructura de precios o en una de diferenciación y aporte de valor añadido diferencial de manera constante. Esta segunda estrategia basada en un constante I+D+i es una realidad en las grandes marcas.
En āVender Hoyā Pamplona, Neil Revilla, nos habló de las distintas estrategias de marketing que siguen las principales empresas a nivel mundial. La estrategia de precio es arriesgada ya que siempre habrĆ” alguien mĆ”s barato, y en China saben muy bien cuĆ”l es su papel.
Sin embargo, hablamos de diferenciación de producto, tratando al vendedor como un simple emisor de un mensaje comercial con mĆ”s o menos Ć©xito, pero nunca hablamos de diferenciación basada en la persona. Si hoy en dĆa los productos son cada vez mĆ”s parecidos, si hoy en dĆa aparecen cada vez mĆ”s productos nuevos, el comprador se satura, y ya no quiere comprar productos, querrĆ” comprar experiencias, te querrĆ” comprar a TI, S.L.
TĆŗ eres la persona que deberĆ” dejar una huella indeleble en tu cliente, y pregunto
¿ Cómo se hace eso? Se hace aplicando todas tus principales fortalezas, si lo haces, estarÔs dejando un trocito de ti en cada visita de ventas, estarÔs dejando de ser un comercial del montón, un comercial estÔndar.
Para ello es necesario realizar una medición de las fortalezas del equipo de ventas, para después potenciarlas mediante técnicas.
En mi caso en particular, esta medición la realicĆ© con el Test VIA de Fortalezas de la Universidad de Pensilvania en el 2005. Una vez diagnosticadas mis fortalezas āTop 5ā, empecĆ© a aplicarlas a mi trabajo como vendedor. Durante 7 aƱos llevo analizando mis resultados y te puedo asegurar que soy mejor profesional desde entonces. Mis crecimientos sostenidos del 25% desde el 2005 asĆ lo atestiguan.
Esta muy bien que formemos a los vendedores en tĆ©cnicas de venta, que les demos incentivos económicos en forma de variable, pero si no conseguimos un vendedor fuerte, seguro de sĆ mismo, que disfrute trabajando, que sienta energĆa todos los dĆas despuĆ©s de aplicar sus fortalezas, si no lo hacemos, este vendedor se quemarĆ”, ya que el variable no lo es todo.
Esta tĆ©cnica conductista, la del palo o la zanahoria, estĆ” todavĆa en boga.
AsĆ como esta corriente psicológica fue derrotada por dos jovencĆsimos investigadores llamados Martin Seligman y Steve Mayer a finales de los 60, en las ventas sigue vigente. La rotación en los equipos comerciales es una norma, los vendedores van de empresa a empresa y tiro porquĆ© me toca.
Si no nos preocupamos por nuestros vendedores, nuestras empresas nunca podrƔn ser saludables no sostenibles, si no empezamos a tratar a los vendedores como personas que sienten, con un potencial a menudo oculto y desaprovechado, si los tratamos como emisores de catƔlogos, nuestro Proyecto habrƔ fracasado, nuestra empresa cerrarƔ.
No podemos consumir recursos emocionales, personales y cognitivos de nuestros vendedores con un palo y una zanahoria, no somos mƔquinas, somos seres humanos.
Las empresas que entiendan esto, se van a posicionar en el mercado de una manera arrolladora, ya que son muy pocos departamentos de ventas lo hacen, pocas empresas lo hacen.
SĆ© una empresa persona, una empresa saludable, tus vendedores te lo agradecerĆ”n vendiendo mĆ”s, y mostrando mucho mĆ”s compromiso. Su āengagementā lo tendrĆ”s asegurado.
Un saludo y hasta el próximo.







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