La periodista Teresa Viejo participó recientemente en un taller del Máster Indorg con una ponencia bajo el título “Curiosidad para transformar la vida”, en la que abordó la necesidad de fomentar la capacidad de ejercitar la disposición de aprender continuamente sobre cualquier cosa.

La comunicadora destacó  que vivimos en un mundo rodeado de certezas, aunque en realidad son inútiles porque todo es incierto. Viejo señaló que “no podemos predecir nada y que paradójicamente pensamos que sí, y que incluso tenemos algoritmos que predicen lo que va a pasar, si bien la gran revolución 5.0 no sirve para tanto, y es que a  veces no podemos ver lo que se nos viene encima como ha ocurrido con la pandemia.

La ponente, que el próximo año pasará a formar parte del equipo docente del Máster de Dirección Estratégica en Bienestar Organizacional (DEBO) resaltó que estamos en una era en que “vivir es sinónimo de aprender a gestionar la incertidumbre” y que la curiosidad puede ser un concepto que puede hasta dar placer, y que representa un antídoto frente al miedo. El hombre solo puede convertir el miedo en valentía aplicando curiosidad.

La experta en creatividad y comunicación aseveró que la curiosidad está en cada uno de nosotros y se ejercita de muchas maneras. Subrayó que hábitos como escribir de forma manual es un ejercicio que se traduce en meditación activa y que con ello estamos obligando al proceso mental a que sea secuencial.

Teresa Viejo destacó que la curiosidad se ha estudiado en muchos campos (filosofía, psicología, en docencia, etc) y que la psicología positiva la señala como la primera de las 24 fortalezas innatas del hombre. Y es que la tenemos desde que existe la vida. Es la primera, porque de ella arrancan todas las demás, siendo la segunda el amor por saber y la tercera la capacidad de conectar con las personas.

Teresa Viejo manifestó en su exposición que “una mente joven es igual a una mente viva” y que la curiosidad es la llave que abre la puerta a los demás. En su ponencia, resaltó que el cerebro está “hambriento” de estímulos y que la neurociencia constata que para cuidar la salud de nuestro cerebro debemos entrenar la curiosidad.

Además, señaló que esta práctica genera beneficios como “la dopamina, por lo que es esencial para combatir el envejecimiento cerebral y evitar la degeneración neuronal”. En este sentido, Teresa Viejo explicó tres aspectos que hay que llevar a cabo con el fin de mantener viva la curiosidad y que se resumen en los siguientes:

1) Poner el foco. Prestar atención con presencia, con todos nuestros sentidos, acentuar la concentración en alguna cosa que nos sorprenda. O lo que es lo mismo “apartarnos del ruido”. Si hacemos esto, estamos activando la curiosidad. Asimismo, señaló que se ha observado que la curiosidad decrece el umbral del miedo, al tiempo que permite incluso segregar sustancias beneficiosas para el organismo e incluso antinflamatorias.

2) Cambiar nuestra comunicación. Hacer más preguntas que respuestas. Debemos ser capaces de aprender a hacer preguntas. No hay preguntas incómodas sino mal formuladas. La pregunta es valiosa porque centra la atención en la otra persona.

3) Buscar lo extraordinario en lo ordinario. Debemos buscar la novedad en la rutina. Un ejemplo cotidiano es cambiar el itinerario habitual para ir al trabajo, sentarse en otro lugar diferente al de siempre, subir las escaleras en lugar de coger el ascensor. Y es que  las personas rutinarias tienden a boicotearse.

La experta apuntó en esta intervención que las emociones asociadas al aprendizaje, a la curiosidad llevan a la alegría, al orgullo. En esta línea, confirmó lo que muchos han acuñado como un nuevo concepto la “neurocuriosidad”, y destacó que la ciencia ha desvelado que existen diferentes tipos (la sistémica, por ejemplo asociada al aprendizaje o la curiosidad producida por la experiencia).

Teresa Viejo aseveró en su ponencia que “la curiosidad es inherente al aprendizaje”, y que si queremos sobrevivir con éxito debemos abrirnos al aprendizaje continuo, ya que “solo envejecemos cuando perdemos la curiosidad”.

Por último, la periodista hizo constar que la curiosidad representa un aliado para cualquier persona, y también por tanto para los profesionales y directivos, ya que con ella se consigue un cerebro más receptivo, más abierto al conocimiento, por lo que es esencial a la hora de formar equipos de empresas introducir hábitos que motiven a los trabajadores en la búsqueda por aprender, ampliando así la capacidad y los recursos de las personas que forman parte de las organizaciones.

Nueva incorporación al Máster DEBO

Teresa Viejo, experta comunicadora pasará a formar parte el próximo año del elenco de docentes del Máster DEBO, un postgrado que cuenta con importantes referentes, en investigación aplicada, especializados en psicología ocupacional positiva y expertos en bienestar laboral. Un programa formativo altamente especializado, y acorde con la legislación recientemente implantada en países Latinoamericanos, que lleva consigo un paso más en las evaluaciones psicosociales para la obligada intervención.

El Máster dirigido por Carmen Soler y por Mercedes Aznar está avalado por prestigiosos partners internacionales, y su impartición cuenta con una metodología científica, derivada de la psicología positiva, proporcionando modelos de gestión para la salud y las personas, modelos de certificación de Bienestar Organizacional y modelo HERO (Healthy and Resilient Organizations),  incidiendo en temáticas tan importantes como el liderazgo (autoamor, redárquico, emocionalmente inteligente, de seguridad), Jobcrafting, digitalización en el modelo de Bienestar Organizacional, transformación y desarrollo del talento senior en la era de la longevidad, conciliación, creatividad, comunicación, marca personal, márketing, sostenibilidad, modelos de bienestar (happynet de neurofelicidad), entre otros.

Más información: Info@rhsaludable.com

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