Rafael Juan es el CEO de Vicky Foods. Hablamos con él para que nos cuente las líneas de trabajo de su compañía en el área de medio ambiente y sostenibilidad y la importancia de que las empresas cuenten con una estrategia basada en la preservación de nuestro entorno.

En primer lugar, ¿cómo vivieron en su organización el tema de la crisis sanitaria y si este hecho marcó un punto de inflexión para adoptar otras políticas dentro de la empresa orientadas a campos como la innovación, la sostenibilidad, etc.?

El 2020 ha sido un año extremadamente complejo para todos. Al principio de la pandemia fuimos catalogados como un servicio esencial para el mantenimiento del bienestar social. Por ello tuvimos que realizar importantes ajustes en nuestra operativa para garantizar el pleno rendimiento de nuestras instalaciones, siempre con la seguridad de nuestros equipos como máxima prioridad. Las primeras semanas vivimos momentos muy difíciles con un aumento de más del 100% de la demanda. Una situación que pudimos afrontar gracias a la anticipación que mostramos con nuestro plan de contingencia, al esfuerzo de todas las personas de nuestra organización y al impecable funcionamiento de la cadena de suministro. Pese a este escenario de incertidumbre cerramos el ejercicio pasado en positivo con una facturación global de 376 millones de euros, un incremento del 6,5% respecto al mismo periodo de 2019. Una cifra que se ha visto impulsada por los avances en tres palancas clave: internacionalización, innovación y sostenibilidad, ejes que continuarán marcando la estrategia de la compañía los próximos años.

 ¿Considera que la pandemia ha provocado cambios en cuanto a las directrices de las empresas para poner aún más en valor la necesidad de cuidar de nuestro entorno?

La preocupación por el medio ambiente y la sostenibilidad son dos tendencias que veníamos observando desde hace tiempo y que durante la pandemia se han consolidado. Hoy más que nunca las marcas debemos reflexionar sobre cómo podemos aportar valor a la sociedad y al medio ambiente, minimizando el impacto de nuestra actividad sobre el entorno. En Vicky Foods somos conscientes desde nuestro nacimiento de que la sociedad y el entorno natural que nos acoge son fundamentales para garantizar nuestro éxito. Ser una empresa sostenible genera valor para nosotros, para las comunidades en las que operamos y el medio ambiente. A su vez, este valor nos beneficia por lo que se trata de un círculo positivo con el que todos prosperamos.

El cambio climático es un tema candente y que está en la mente de todos, desde su punto de vista ¿qué deben hacer las empresas para abordar esta cuestión? ¿qué medidas han adoptado o van a adoptar en esta línea?

 Desde hace unos años somos testigos de un incremento en la concienciación sobre el cambio climático, pues sus efectos se están agudizando alrededor de todo el planeta y es responsabilidad de todos tomar medidas para evitar que continúe agravándose la situación, por lo que ya no es suficiente solo mitigar sus efectos, sino que debemos aplicar medidas que nos permitan adaptarnos a los nuevos escenarios. En Vicky Foods queremos aportar nuestro grano de arena a esta lucha y estamos comprometidos con la reducción de las emisiones de CO2 que generamos. Para elaborar los mejores productos requerimos materias primas de máxima calidad y además consumimos energía y agua, elementos necesarios para la producción de las masas y el funcionamiento de la maquinaria. Todos estos bienes los utilizamos de forma óptima, para lo que continuamente tratamos de innovar en nuestros procesos productivos de modo que nos permitan minimizar las pérdidas y excedentes de consumos. Esto también es fundamental para reducir las emisiones de CO2 generadas como consecuencia del desarrollo de nuestra actividad. En 2017 empezamos a analizar nuestras emisiones siguiendo las indicaciones del GreenHouse Gas Protocol (GHG Protocol), uno de los estándares de contabilización de gases de efecto invernadero más reconocidos a escala internacional, que nos ha permitido comprobar que estamos avanzando en su reducción. Entre nuestros últimos avances dentro de nuestro plan para la mejora de la eficiencia energética, está la instalación de un sistema fotovoltaico de autoconsumo en nuestra granja ovoproductora y en varias delegaciones, que tiene una capacidad de generación de 258 kWh/anuales y reducirá el nivel de emisiones de CO2 a la atmósfera en cerca de 79 toneladas. El objetivo del proyecto para este 2021 es ampliar la instalación de paneles solares en cuatro delegaciones más, así como en una de las plantas de producción. En el ámbito de los desplazamientos estamos aplicando medidas que nos permiten reducir nuestro consumo de combustibles fósiles y ser más eficientes, tecnológicos y en definitiva más respetuosos con nuestro entorno. Por ejemplo, actualizamos nuestra flota de vehículos con equipamientos menos contaminantes u optimizamos el control de las rutas agrupando los repartos para obtener el máximo provecho de la carga y de esta manera hacer más sostenible el desplazamiento. Por último, desde 2009 estamos inscritos en el registro del Reglamento Europeo EMAS, un referente internacional que avala nuestra gestión. También hemos desarrollado una Política Ambiental que nos permite compatibilizar el progreso de la compañía con una gestión de los recursos para mejorar nuestro desempeño ambiental.

 ¿Piensa que cada vez las empresas son más responsables y que áreas como la responsabilidad social corporativa se han visto ampliamente reforzadas?

Sin duda alguna. Desde mi punto de vista si las empresas queremos mantener la confianza de los consumidores debemos actuar a través de un liderazgo responsable, transparente y comprometido. Por ello, es fundamental integrar la sostenibilidad en los modelos empresariales para poder hacer frente y adaptarse a los grandes desafíos de la sociedad actual, como el cambio climático, el crecimiento demográfico o garantizar la seguridad alimentaria en nuestro caso. Por tanto, anticiparnos es fundamental para ser sostenibles a largo plazo. La relevancia de la sostenibilidad es cada vez mayor en Vicky Foods, ya que estamos convencidos de que no es posible consolidar el crecimiento económico de la empresa sin integrar un modelo de desarrollo de negocio que sea sostenible. Todo esto lo desarrollamos a través de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), a partir de la que impulsamos iniciativas que nos permitan maximizar nuestro desempeño social, ambiental y económico. En esta línea, en 2019 hemos lanzado nuestro Plan Estratégico 2019-2022. Un plan más competitivo, a través del que buscamos avanzar en la transformación tecnológica, así como desarrollar productos más saludables, ser transparentes, reforzar nuestro compromiso con la RSC, y ofrecer propuestas innovadoras con el objetivo de satisfacer las demandas de unos consumidores en constante cambio.

La salud laboral es una necesidad cada vez más imperiosa en las empresas, pero también lo es la salud medioambiental ¿cómo ve dentro de unos años el modelo de trabajo de las empresas y en qué medida les afectará a los trabajadores?

Si Vicky Foods es hoy una historia de éxito se debe a todas y cada una de las personas que forman parte de nuestros equipos. Desde la compañía trabajamos para hacer realidad nuestros compromisos con los consumidores en materia de salud, pero para ser creíbles, nuestro primer reto debe ser el de nuestro equipo humano, el activo más valioso de la compañía. Desde el 2019 hemos avanzado en la implementación de nuestro modelo basado en la Promoción de la Salud integrada dentro de nuestra política de Prevención de Riesgos Laborales. En este sentido, hemos conseguido la certificación de Empresa Saludable (SIGES) de AENOR, con lo que reforzamos nuestra visión de llevar a cabo una gestión enfocada a la promoción y protección de la salud, la seguridad y el bienestar de nuestros profesionales, así como fomentar un entorno de trabajo sostenible. Para ello, promovemos el desarrollo de actividades entre las personas de nuestro equipo con el fin de proporcionales diferentes herramientas que les permitan mejorar su salud y estamos adheridos a diferentes redes y asociaciones que apuestan y promueven el valor de la salud y el bienestar dentro de la organización.

La innovación está muy presente en Vicky Foods, ¿cómo lo han logrado? ¿cuáles han sido sus principales herramientas para posicionarse en un sector tan tradicional como el suyo?

 La innovación forma parte del ADN de la compañía y es un concepto que siempre ha ido ligado a nuestra historia. Por ejemplo, mi madre, que era una persona muy innovadora, se planteó en los años 70 por qué las magdalenas tenían que ser redondas. Con esta premisa y una receta de una vecina de Villalonga, creó en 1972 las Glorias las primeras magdalenas cuadradas del mercado. Su particular composición, su original forma y su precio competitivo fueron todo un éxito que ayudó a poner el germen de lo que iba a ser la compañía en los próximos años. Para nosotros la innovación siempre ha sido una de nuestras prioridades. Por eso, en 2019 inauguramos el Centro de Innovación de Vicky Foods en Villalonga (Valencia), a través de él, podremos concentrar todo el esfuerzo innovador de la compañía. Con una inversión de 6,5 millones de euros y un equipo de profesionales de 150 personas, sus áreas de actuación se centran en la mejora de aspectos nutricionales de nuestros productos, el desarrollo de actividad en el ámbito de I+D+i y la innovación tecnológica. Uno de los grandes hitos de la compañía que se ha llevado en este centro, relacionado con la innovación en el diseño de envases, ha sido el anuncio de que nuestra marca Dulcesol está eliminando el plástico convencional de todos sus envases convirtiéndose en la primera marca en tener sus packagings biodegradables. Más de la mitad ya cuentan con este innovador envase. El proyecto se espera que afecte a unos 150 millones de paquetes y estará disponible en su totalidad a finales de este verano.

Avanzamos hacia una sociedad cada vez más digitalizada, en este sentido, ¿cree que la industria será más automatizada? ¿cuál será el escenario a nivel laboral que se nos plantea en un futuro no muy lejano?

Los sistemas de trabajo estarán cada vez más basados en la digitalización. Un ejemplo de ello es que la pandemia ha obligado a las empresas a adaptarse y acelerar en meses su transformación digital. Y es que el año pasado, hemos desarrollado un modelo de relación más digital a todos los niveles: teletrabajo, comercio electrónico, tecnología online que nos ha hecho más productivos, eficientes y sostenibles. La digitalización no es un concepto nuevo para nosotros. Llevamos más de 30 años aplicando la tecnología digital a los procesos de producción, aunque la crisis ha demostrado que debemos seguir mejorando en este aspecto, y nosotros en concreto en el ámbito del control y la monitorización de toda la cadena. De cara a un futuro próximo, seguiremos investigando y desarrollando tecnología propia y personalizada adaptada a nuestras necesidades, así como profundizando en nuestro conocimiento en el ámbito tecnológico de cara convertirnos en una industria 4.0. Todo esto lo hacemos en nuestro Centro de Innovación y, concretamente, en el área para la Innovación Tecnológica

Y, por último, ¿Cree que las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de relacionarnos y también de consumir? ¿cómo se han adaptado para alinearse con este nuevo cliente que consulta en redes, en Internet, antes de comprar el producto?

Absolutamente. Como ejemplo, durante el confinamiento nuestra conexión con el mundo ha sido a través del canal online, que ha demostrado su utilidad y que puede aportar mucho. En nuestro caso, la tecnología afecta transversalmente a toda la cadena de valor hasta llegar al consumidor final. Nosotros, por ejemplo, hemos desarrollado una plataforma de co-creación con los consumidores, que nos permite conocer sus ideas con el fin de adecuar el desarrollo de productos a sus inquietudes. También producimos contenidos para las redes sociales, que nos permiten llegar a nuestros públicos, escuchar, conectar con los nuevos consumidores y obtener opiniones sinceras y valiosas que nos ayudan a mejorar. En la comunicación con los consumidores, intentamos ser transparentes y ofrecer una información clara de nuestros productos, como seña de identidad de nuestra marca. Personalmente, trato de estar activo en las redes por un doble motivo, por una parte, para dar visibilidad a la empresa aprovechando mi cargo, para trasladar noticias sobre la empresa y también recibir input de consumidores, empleados o amigos de todo aquello que tiene que ver con ella, ya sean críticas o comentarios positivos. El otro motivo es intentar dar ejemplo, para que, dentro de la organización cada vez sean más personas las que utilicen sus perfiles para comunicar nuestros valores, generando compromiso con la organización y con los mercados en los que trabajamos.