Un modelo de felicidad sostenible.


Si existe un objetivo fundamental dentro de la vida de las personas es ser felices, hoy más allá de ser una utopia, pasa por potenciar elementos que potencien modelos de felicidad más duraderos y sostenibles. Para ello es importante entender que la felicidad no se centra en sentir el golpeo de una brizna de aire, como si la brisa del aire que respiras se hiciera en ese momento más presente, pensamos entonces lo gratificante que es sentir, pensar en ella y hasta recordarla, simplemente por poder revivir su sensación. Lo que implica combinar en nuestra vida y la de nuestras organizaciones y comunidades una serie de variables que, si las mezclas adecuadamente, no solo parecería que hiciese viento, sino que sentirías el aire en cada momento de tu vida.

          Hoy los estudios nos muestran dos cosas a la vez: primero, que generar organizaciones o comunidades que tengan como potencial el vivir a golpes de felicidad y segundo, que solo los modelos basados en las personas que conforman las organizaciones son los únicos capaces de mejorar nuestro bienestar e implementar felicidad en nuestras comunidades.

          Es más, no te planteamos el creer en modelos irreales y que parten de situaciones mágicas irracionales que parten de poner en marcha estrategias basadas en potenciar modelos basados únicamente en la vivencia de la felicidad hedónica. Más bien te invitamos a vivir bajo la implementación de modelos que fomenten una felicidad más duradera, sustentada en el conocimiento, desarrollo y potenciación de diferentes competencias, que van desde la gestión de las emociones, el desarrollo de habilidades personales, hasta el fortalecimiento de nuestra convivencia familiar, social y organizacional.

          Pero, ¿qué son las competencias? Son las capacidades de poner en operación los diferentes conocimientos, habilidades, pensamientos, carácter y valores de manera integral en las diferentes interacciones que tienen los seres humanos para la vida en el ámbito personal, social y laboral.

          Las competencias son los conocimientos, habilidades, y destrezas que desarrolla una persona para comprender, transformar y practicar en el mundo en el que se desenvuelve.

          En relación a las competencias emocionales, el modelo de FS  busca una mejora en el conocimiento de las emociones básicas y universales, un mejor manejo de las emociones negativas y una potenciación de las emociones positivas, tales como la alegría, la esperanza, la risa…

          Cuando ahondamos en las competencias personales, hacemos referencia a aquellas habilidades que nos ayudan a valorarnos, a sentirnos eficaces, a potenciarnos como personas a través de nuestro autoconocimiento. Dicho de otro modo, las competencias personales son las que nos ayudan a saber quienes somos, dónde estamos y a dónde vamos.

          Y, por último, estarían las competencias sociales, que, aunque nos lleve a engaño, son fundamentales para nuestro desarrollo personal. Aquí nos centramos en pasear por una felicidad quizás más abandonada, que nosotros llamaremos convivencia positiva, y que se expresará en nuestro mundo personal a través de la generación de herramientas que nos ayuden a potenciar nuestras relaciones con los otros. Además, estas competencias serán la base de las organizaciones y comunidades saludables.

          Todo ello se sustenta en una base teórica fundamentada en tres modelos de referencia importantes y en cientos de investigaciones. Para ello, en la definición de las emociones positivas nos centraremos en los estudios de Barbara Frederickson con su modelo de Ampliación, Construcción y Transformación. Es decir, potenciar las emociones positivas en nuestra vida nos ayuda a ampliar nuestra percepción, el foco de atención, la mirada, lo que incrementa la capacidad de contemplar más posibilidades. Es como el que ve una paleta de colores ampliada ya que se quita las gafas monocromas de sol que reducían la tonalidad de su mundo, permitiendo optar por un mundo en 32 millones de colores y tonalidades diferentes de una misma realidad, lo que nos permite construir nuevas formas, nuevas respuestas, transformando así nuestra realidad.

          El segundo modelo de referencia lo encontramos en los trabajos de Carol Ryff sobre el Bienestar Psicológico, que nos plantea nuestro bienestar psicológico a través del trabajo personal, de la potenciación de 6 variables específicas, entre las cuales están el desarrollo de nuestra eficacia personal, un conocimiento de nosotros mismos a través de la mejora de nuestra autoestima, saber que tu vida va hacia algún lugar, es decir tiene un sentido, y la percepción de que se está produciendo crecimiento personal.

          El tercer grupo de competencias del modelo de Felicidad Sostenible habla de la importancia de las relaciones interpersonales, las redes de apoyo social que poseemos y cómo contribuyen a nuestra Resiliencia y a nuestro  Bienestar.

          Chris Peterson, unos de los “padres” de la Psicología Positiva y uno de los investigadores que descubrieron y formularon las Fortalezas Personales, creía que nuestro potencial se revela de verdad a través de nuestras relaciones interpersonales. El sentido de pertenencia, la identificación con la comunidad o el grupo de referencia, son procesos psicológicos que nos acompañan durante toda nuestra vida. Aprender las competencias que facilitan la construcción de comunidades y grupos facilitadores del bienestar es vital para una felicidad sostenible y duradera.

          El modelo de Carol Keyes, en su vertiente comunitaria, nos va a servir para fundamentar las competencias que consideramos imprescindibles para una Felicidad Sostenible que iremos desgranando.

          Por lo tanto, tenemos que imaginar que para experimentar Felicidad  Sostenible debemos de saber que nos movemos en un espacio tridimensional de capacidades y competencias, donde nos encontraremos con tres planos que conforman cada una de las dimensiones: felicidad social, bienestar psicológico y nuestras vivencias emocionales. Imagina que cuando vives cada día te desplazas de una lado a otro de una habitación, variando así tu grado de felicidad y los factores que potencian en ti dicha vivencia emocional, con lo que si no tengo desarrollado herramientas para poner en marcha estrategias que me ayuden a potenciar esa felicidad en cada momento del plano en el que me muevo, mi nivel de felicidad bajará, o por el contrario aumentará, por esa razón experimentamos fluctuaciones en una sensación constante de bienestar de partida.

          Además para nosotros en Felicidad Sostenible existen tres bastiones, pilares transversales que recorren todo el espacio tridimensional, por un lado nos encontramos las fortalezas del carácter como mantenedores y potenciadores de bienestar y felicidad.

          Por otro lado nos planteamos potenciar el saboreo de la vida, es decir, el estar presente en tu vida, el prestar atención a lo extraordinario, a través de técnicas que nos ayuden a focalizar la atención y nuestra percepción, como del entrenamiento más terapéutico en Atención plena.

JOSE J. RIVERO

Experto en Psicología Positiva

Coaching Personal

Miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva

Cofundador de Felicidad Sostenible

Imagen: Flickr

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