Mindfulness y empresas: aumentar la productividad y la calidad de vida


javier garcia¿Por qué están implantando las técnicas para la “plena atención” las corporaciones “grandes” que forman el Fortune-500 u otras empresas innovadoras y punteras o consultoras y escuelas de negocio y escribe de ello el Financial Times (FT), The Economist y la revista Time, entre otros muchos ?

Porque hay un retorno en los resultados personales y empresariales y son cuantificables. Y además tiene evidencia científica contrastada por Centros de investigación y Equipos de referencia.

Y porque uno de los puntos débiles del “hoy”, es no vivir el “aquí y ahora” y vivir con déficit de la atención en el momento “presente”. Y por supuesto puede tener consecuencias en las personas y en las empresas…

En el escenario económico global actual e interconectado, en el que nuestro tiempo parece que es riqueza, en el que en el escenario se respira muchas veces tensión o pérdida de motivación en el trabajo, en el que se constata absentismo laboral o existen rotaciones no deseadas y además en el que los resultados de los informes psicosociales no dan a veces las conclusiones deseadas; la práctica del mindfulness por las personas trabajadoras (englobando todos los niveles organizativos; muy demandado también el “Mindful Leadership”), sí pueden ayudar al rumbo de la productividad y la competitividad de las empresas y en el mismo nivel, aumentar la calidad de vida y bienestar de las personas. Algunos hasta apuntan a mayor nivel también de índices de felicidad al conectar directamente con los valores personales. Y además las personas trabajadoras adquirirán mayor conciencia sobre la importancia de su salud y sobre su capacidad y posibilidad para influir en ella de forma positiva.

Por lo tanto, muchas compañías están ofreciendo e incluyendo este tipo de técnicas y prácticas, por los beneficios cuantificables en la mejora de las capacidades personales y profesionales que pueden aportar a corto y largo plazo. Desde una perspectiva preventiva es clara la conclusión: en comparativa con los costes que suponen los trastornos o patologías psicológicas/ psiquiátricas y/o físicas, como el estrés y el estado de ánimo, los trastornos de ansiedad, las recaídas en la depresión, el dolor crónico y el quemado profesional (burnout), la inversión de las empresas en este tipo de programas basados en el “mindfulness”, es rentable.

Muchas personas trabajadoras se pueden sentir “desaprovechadas”. La mayor motivación no es en muchos casos el dinero, ya tiene mucho que decir lo intangible; ya manda más conectar con el proyecto empresarial, engancharse a él, enriquecerse en las emociones, crecer horizontalmente y la importancia del papel de la satisfacción personal. El “mindfulness” como palanca puede tener un efecto transformador. Podemos abandonar los estados de desconcentración –con sus consiguientes errores- y desmotivación de las personas trabajadoras y apoyarles hacia la plena atención para tener resultados también de calidad en sus acciones. Trabajar e invertir en el “quién” y ahora toca, inexcusablemente saber “cómo”.

La reflexión y vivir el momento presente, predisponen para el éxito. El bienestar con uno mismo, la apertura hacia pequeños detalles de nuestras vidas, la flexibilidad psicológica, el sentido de amabilidad en la práctica, el agradecimiento y el cultivo de la capacidad de atención, ayudarán a sacar adelante un proyecto empresarial; porque es más que “ser” persona trabajadora; es una forma de ver la vida y vivir. Una nueva manera de ser y estar.

Minfulness en 5 “flashes”:

1) Mindfulness, es una palabra inglesa que se ha traducido al castellano como “atención plena” o “conciencia plena”. Según el Dr. Jon Kabat-Zinn, “la conciencia que aparece al prestar atención deliberadamente, en el momento presente y sin juzgar”

2) «Estar atento» implica que uno se concentra en la tarea que está realizando en ese momento, sin que la mente divague sobre el futuro o el pasado y sin sensación de apego o rechazo.

3) La experiencia de mindfulness se desvela y se entrena en una disciplina o práctica llamada meditación en un contexto ajeno a cualquier tipo de grupo o práctica religiosa. Es una técnica milenaria, sencilla, breve, fácil de aprender y aplicar.

4) La autodisciplina y la práctica habitual son además vitales para desarrollar el poder y los efectos de la atención plena.

5) Los estudios y trabajos de investigación expresan resultados: la práctica del mindfulness tiene beneficios demostrables y cuantificables en las personas –en este caso trabajadoras- y por tanto sus impactos directos en la empresa:

–  Reduce significativamente los niveles de estrés y de malestar psicológico principalmente en los componentes de: ansiedad, depresión, somatización y hostilidad.

–  Aumenta la concentración, la claridad mental y mejora las funciones ejecutivas y el rendimiento.

– Potencia la creatividad y el liderazgo.

–  Evita la dispersión y ayuda a concentrar la energía personal y recursos en las metas marcadas.

– Desarrolla la inteligencia emocional.

– Mejora el clima laboral y potencia habilidades como la empatía, la comunicación y la generación de confianza.

–  Aumenta la auto-conciencia y la autorregulación de emociones tóxicas.

– Puede reducir el absentismo laboral.

– Mayor perspectiva y visión en la toma de decisiones.

– Ayuda a la gestión de cambios con efectividad y de manera consciente.

Prof. Dr. Javier García Campayo

Psiquiatra y Psicoterapeuta

Hospital Universitario “Miguel Servet”

Universidad de Zaragoza

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