Manual práctico sobre Liderazgo Positivo: Qué hacen los nuevos líderes IV (Dan sentido al trabajo)


Josep siempre será mi mentor. Aunque él no lo quiera. Durante ocho años aprendí con él que la convicción de un líder puede producir cambios -positivos- en el entorno de trabajo más insospechado. Una convicción basada en la visión de que cualquier persona, sea cual fuese el puesto que ocupe en la Organización, puede encontrarle sentido a su trabajo.

Por eso me alegré cuando, tras nuestra intervención en el I Congreso Nacional de la Sociedad Española de Psicología Positiva celebrado en El Escorial en 2012, Carmelo Vázquez -su entonces presidente- nos felicitó. Nos dijo que conocía, claro, casos de empresa en los que crear un ambiente presidido por las buenas relaciones era uno de los factores de su éxito. Lo que le había llamado la atención era que esta empresa no era del sector TIC, ni mucho menos. Y que poner en marcha actividades extralaborales que fomentasen el apoyo social entre los trabajadores y sus familias o fomentar la participación creativa de toda la plantilla, eran medidas de las que empresas como Google hacen gala pero que raramente se ponen en marcha en un almacén. Porque el proyecto que presentamos, se desarrolló durante ocho años en las plataformas logísticas de una de las grandes empresas de la distribución de la Comunidad Valenciana.

Durante este tiempo, se consiguieron mejorar los indicadores de gestión de todas las plataformas en las que desarrollamos el proyecto: productividad, servicio a tienda, absentismo, siniestrabilidad, clima… En definitiva, construimos entre todos una Organización Saludable desde todos los puntos de vista. ¡Qué lejos queda ahora aquél 2001 en el que arrancamos un proyecto tan diferente, vivo desde el principio, difícil, retador….y con tanto sentido!

Describir el proceso llevado a cabo sería arduo y no es mi intención documentarlo al detalle. Sí que pudimos actuar, esto hay que decirlo, sobre las variables esenciales para producir un cambio cultural. Porque partimos de una visión y una misión formuladas de modo participativo en el inicio del proyecto. Pudimos realizar diagnósticos organizativos para actuar con la mayor precisión posible y poder evaluar resultados. Todos los Responsables, sin excepción, participaron en programas específicos de mejora del liderazgo. Mejoramos la Comunicación interna. Definimos las relaciones entre el cliente y el proveedor interno. Pero, sobre todo, se escogieron de modo participativo los valores que actuaron como pilares del cambio. Y estos valores no quedaron solo como carteles decorativos sino que se gestionaron a través de equipos multidisciplinares creados y entrenados para dicho fin. Estos valores se incorporaron, además, a las políticas de personas…

Por descontado, hubo enormes resistencias. Hubo momentos de conflicto y de tensión en los que parecía que el proyecto se iba a pique. Errores y desencuentros. La gestión del cambio, cuando actúas desde el terreno, pierde esa imagen sofisticada con la que se nos presenta con frecuencia. Y duele. Pero, esto es seguro, merece la pena cuando hay un líder en busca de sentido.

Porque desde nuestro punto de vista, la elección y gestión de los cuatro valores resultantes fue clave para desarrollar la primera Organización saludable, como tal, en la Comunidad Valenciana. Pues, además de los valores “participación”, “honestidad” y “orientación al cliente”, el valor “calidad de vida en el trabajo” dio a este proyecto el sello distintivo. En una línea muy cercana a los actuales sistemas de gestión integral de la salud, el proyecto facilitó que las plataformas logísticas, cada una con sus diferencias, mejoraron los indicadores de gestión. Y lo hicieron a través de la mejora del clima y de las relaciones en un entorno nada propicio para ello. Porque trabajar en un almacén supone, en muchos casos, trabajar de modo solitario, realizando tareas monótonas y repetitivas y no siempre en las mejores condiciones ambientales.

Pero Josep quería que, “hasta el último preparador de pedidos”, encontrara sentido a su trabajo. Josep sabe -y sabía- que muchas personas trabajan por tener una estabilidad. Que, otras, lo hacen por progresar profesionalmente. Y, que algunas lo hacen de modo vocacional. Y yo me preguntaba cuando le escuchaba en nuestras primeras reuniones, “¿qué tipo de vocación puede llevar a una persona a trabajar preparando pedidos”.

Pero Josep tenía una convicción. Y, con su estilo sencillo y sereno, solía recordarnos de vez en cuando la historia del viandante que preguntó a tres obreros que construían, en un día de calor extremo, la catedral de Chartres. Tres respuestas ante la misma situación:

  • Levantar una enorme piedra y maldecir su suerte.
  • Levantar un enorme muro a costa de la propia salud
  • Construir una catedral y sentirse partícipe del proyecto

Los tres trabajadores estaban haciendo una tarea similar. Una tarea que requería esfuerzo y tesón. Pero la actitud con la que la realizaban era muy diferente. Uno maldecía la tarea. Otro, resignado y miope, realizaba rutinariamente su trabajo a la espera del jornal. El tercero disfrutaba de la tarea imprimiendo a su trabajo un sentido elevado y motivador.

Josep no había leído “El sentido del trabajo” de David y Wendy Ullrich. Pero supo crear una Organización altamente productiva. Una Organización en la que las personas se sintieron partícipes de algo mayor que ellos. Una Organización, en definitiva, en la que el buen ambiente, la cooperación y las relaciones positivas prevalecieron y siempre serán un motivo de satisfacción para quienes pudimos participar en este proyecto.

¡Seguimos!

Julián Pelacho

Conmac Acción Positiva

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