“La autenticidad es la mejor de las diferencias”


 Javier Cebreiros es el autor del libro “Olvida tu lenguaje corporal: una nueva forma de entender la comunicación”. Es doctorando en Comunicación, por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Vigo, asesor y ponente en numerosos encuentros, jornadas y conferencias de índole empresarial. Hablamos con él de comunicación, entendida ésta como la base de las personas y de las emociones.

Olvida tu lenguaje corporal¿Qué es la comunicación emocional?

Considero que la verdadera comunicación de las personas. Una comunicación que tiene como base las emociones y que está basada en algunas de sus características más influyentes como que naturalmente las reconocemos, inevitablemente las mostramos o irremediablemente se contagian.  Se trata de cambiar el “mueve tus manos” y “sonríe” por “olvida tus manos” y “sé feliz”. Es decir, atender a nuestras emociones antes que a todo lo demás.

¿Crees que hay más ruido que comunicación hoy en día en el difícil contexto actual?

El ruido es comunicación al fin y al cabo. Creo que el verdadero quid de la cuestión es cómo gestionamos nosotros, las personas, ese ruido. Es decir, ¿cómo reaccionas ante una información?, ¿qué te dices ante un incidente? Ésa es la parte que depende de nosotros, trabajémosla.

Eres un entusiasta del optimismo, ¿cómo podemos alcanzarlo?, ¿Se nace o se hace?

En el libro menciono un ejemplo que me encanta; las estalactitas crecen un centímetro cada cien años. Es decir, cada vez que ves una estalactita de un metro, quiere decir que han sido diez mil años de gota a gota cada día. Creo que tanto nuestra comunicación, como trabajar por estar en estados positivos o mejorar nuestra inteligencia emocional es exactamente igual: cada día, gota a gota.

¿Crees que actualmente se comunican menos las emociones? En caso afirmativo ¿por qué?

Desde luego creo que la tendencia ha sido a contener nuestras emociones. “no te rías en este lugar”, “aquí no se llora”, “contén tu alegría”, “no muestres que tienes miedo”… al menos yo he crecido rodeado de esas frases. Creo que lo bueno es que la sociedad evoluciona y ya somos muchos los que defendemos que debemos mostrarnos como somos; ahora bien, trabajando cada día por ser una versión mejor.

¿Consideras que en el marco empresarial se utiliza bien el lenguaje? En caso negativo ¿de qué adolece?

En mi opinión, las palabras más importantes no son las que decimos sino las que usamos para pensar. Creo que la calidad de nuestros líderes depende en gran medida de la calidad de sus pensamientos; así que una buena reflexión es: ¿se hablan en positivo los empresarios últimamente? La verdad es que el entorno no lo pone fácil, pero al fin y al cabo es una decisión individual.

¿Opinas que actualmente hay una carencia de humildad?

Todo depende de donde pongamos el foco. Por suerte creo que tenemos grandes ejemplos en todos los ámbitos de gente que triunfa con la humildad como valor. Ahora bien, sí firmaría que estuviese más extendida. Desde mi punto de vista es una de los elementos más importantes de una buena comunicación entre dos personas. Escuchar con el convencimiento de tener algo que aprender del otro.

¿Cuáles son las principales claves para comunicar bien?

Que no hay claves. Desde mi humilde experiencia he visto a personas que comunican eficazmente desde distintos estilos, emociones, mensajes, foros… por lo que creo que no hay una, dos o cinco claves para hacerlo bien. Lo que sí he visto es elementos que a pesar de utilizarse de forma diferente por cada persona están presentes en los más grandes comunicadores. Algunos de ellos son: humildad, pasión o credibilidad. Creo por ejemplo, que la única forma de hablar con pasión, es tener pasión.

En esta etapa de crisis y de grandes problemas económicos y sociales, en los mensajes que trasladamos ¿tenemos en cuenta la empatía?

Somos empáticos por naturaleza. Es una de las capacidades que corresponden a nuestra esencia más primitiva, por lo que de lo que hay que dudar no es de nuestra capacidad emocional sino de nuestra capacidad racional. A veces parece que hay que comunicar con el corazón antes de que intervenga la cabeza.

¿En una organización, cómo debería ser la comunicación entre directivos y profesionales?

Una organización es un conjunto de personas, por lo que creo que aplicaría las mismas pautas que entre tú y yo, o que entre un padre y un hijo. Para ello me baso en el último de los tres bloques del libro: el sentido. Es decir, que siempre comuniquemos de forma que lo que decimos tenga sentido para nosotros, y para la persona con lo que estamos hablando.

¿La jerarquía impide una comunicación más natural, desde las emociones?

En mi opinión, la jerarquía impone una serie de filtros que, normalmente, hacen que la comunicación tenga más limitaciones. Ahí entran las creencias, los prejuicios o los estereotipos. No obstante, nuevamente, el resultado está en manos de las personas ya que está demostrado que esos elementos desaparecen a medida que el contacto aumenta ente las personas. Así es como llegamos a esa comunicación emocional.

¿Qué importancia le das al lenguaje no verbal?

Mucha, y a la vez ninguna (se nota que soy gallego). El lenguaje corporal dice mucho de lo que somos o lo que pensamos, sin embargo, yo propongo que, en contra de lo que defienden algunos libros, no empecemos por cómo comunicamos, sino qué comunicamos o para qué lo hacemos. De ahí que defienda comenzar por las emociones. Creo que nos preocupamos del cómo, ajenos a la importancia del qué.

¿Consideras que la comunicación ha perdido su esencia?

La comunicación me parece esencia en sí, por lo que creo que nunca la pierde. Cuando una persona finge, está comunicando; cuando está en silencio, está comunicando. Puedes negarte a hablar, pero seguirás comunicando; por eso defiendo un tipo de comunicación auténtica y sincera, porque creo que la autenticidad es la mejor de las diferencias; pero eso no quita que absolutamente todas son reales.

¿Cómo podemos aprender a comunicar mejor?

Parece una respuesta sencilla, pero la diré: queriendo hacerlo. Ya comunicamos todos los días con múltiples personas, por lo que tan solo la decisión de querer hacerlo mejor, o con un fin más positivo, será suficiente para progresar. Por sencillo que parezca, eso es lo complicado, decidir hacerlo cada día, en cada situación. Me gusta decir que serás mejor comunicador en la medida en que trabajes por ser mejor persona.

Si de repente se acabara el mundo y sólo pudiera trasladar un mensaje ¿cuál sería?

Diría: “Terrícolas, ¡estamos de suerte! El mundo se acaba y nos queda tiempo para llamar a los nuestros y decirles te quiero.”

Javier Cebreiros
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| Conferencia TEDxTalk: https://www.youtube.com/watch?v=degR-9UktrI

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