“Debemos garantizar al empleado publico entornos saludables de bienestar y felicidad”


Ignacio Murillo es Director General de Función Pública y Calidad de los Servicios en el Gobierno de Aragón, institución que promueve las actividades que se enmarcan dentro de la II Semana “La Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón, una organización saludable”, que del 13 al 17 de abril contará con conferencias, mesas redondas, campañas y otras iniciativas. Murillo nos dará a conocer en qué consiste este proyecto y cuáles son sus principales objetivos.

– ¿Cómo surge la idea de organizar esta semana saludable y qué  se pretende conseguir con ello?.

Uno de los aspectos más interesantes de esta iniciativa es que surge en el seno de la propia organización, ya que es el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, servicio transversal y en contacto directo con los centros de trabajo, quien ayuda a identificar la necesidad de llevar a cabo y reforzar las iniciativas globales y colectivas de desarrollo del bienestar del trabajador. Asimismo, se corresponde con iniciativas europeas de promoción de la salud en el trabajo como la Declaración de Luxemburgo que sin ninguna duda deben ser adoptadas por las administraciones públicas, y con otras iniciativas de desarrollo organizacional que estamos llevando a cabo en nuestra Administración, por lo que inmediatamente el proyecto fue adoptado por la dirección y el propio Gobierno, e incluido en nuestra estrategia de gestión de personal.

Nuestro objetivo con esta actividad anual es visualizar y consolidar este compromiso, debatir con profesionales que nos ayuden a crecer, y compartir con nuestro entorno la experiencia. Y también contribuir a seguir desarrollando nuestra estrategia de promoción de la salud porque aún nos queda camino por andar.

-El año pasado fue el primer año de esta iniciativa, ¿cuál es su balance de la experiencia y qué novedades han incorporado para esta edición?

El balance de la experiencia no puede ser más positivo para nosotros. El año pasado invertimos mucho tiempo y esfuerzo en explicar qué era la promoción de la salud en el trabajo o en explicar los objetivos de organizar esta actividad, e incluso en explicar qué tenía que ver la promoción de la salud con aspectos como las emociones positivas en el trabajo o con las prácticas de recursos humanos saludables. Este año vemos que el mensaje va “calando”, empezamos a compartir un lenguaje común y vamos sumando “cómplices” y ampliando nuestro trabajo en red. También las solicitudes para participar han crecido exponencialmente. Además, el pasado año la “I semana saludable” nos sirvió para adquirir compromisos públicos que durante este tiempo hemos ido realizando. La adhesión de nuestra administración a la Declaración de Luxemburgo, el proyecto pioloto de teletrabajo o el proyecto de voluntariado corporativo surgieron en el marco de la I semana y ahora forman parte de nuestra estrategia organizativa.

Este año seguimos con un programa de conferencias, videos e información de interés  que difundiremos a través de nuestra intranet y seguimos contando con expertos profesionales que nos ayudarán a seguir construyendo el proyecto pero, además, como novedad, hemos programado un encuentro con empresas aragonesas y con representantes de los trabajadores para compartir buenas prácticas y aprender entre todos. También hemos desarrollado un programa de pruebas de salud preventivas como la prevención de la diabetes que nos darán información cuantificable muy interesante. Y todo ello difundido a través de un espacio propio “administración saludable” que hemos incluido de forma permanente en nuestra intranet.

-¿Cuáles son las principales líneas de acción de la administración de la Comunidad de Aragón como organización saludable?.

Nuestra Administración asume un modelo de organización saludable global donde la promoción de la salud se refiere, tanto a la salud y bienestar del empleado público, como a la de la administración como organización y que contempla una relación saludable con nuestro entorno. Hemos reflexionado, nos hemos documentado y hemos adoptado modelos teóricos de referencia como el modelo de organización saludable de la Dra. Salanova, de la Universidad Jaume I de Castellón.

Nuestras principales líneas de acción son la promoción de la salud del empleado público en el trabajo a través de aspectos como la formación, la información o la integración de la PRL; desarrollar prácticas de recursos humanos saludables que contribuyan al desarrollo personal y profesional del empleado público como medidas de conciliación o el diseño de puestos de trabajo saludables, y contribuir al desarrollo de la sociedad de la que formamos parte a través de proyectos de voluntariado corporativo.

-¿Cree que la prevención de riesgos laborales es un aspecto fundamental hoy día a tener en cuenta por los equipos?

Absolutamente. La prevención de riesgos laborales debe integrarse en la gestión de la empresa en todos sus niveles. Y no solo porque la ley de prevención de riesgos laborales así lo manda, debemos dar un paso más allá. Debemos garantizar entornos de trabajo seguros, saludables y enriquecedores y debemos impulsar un liderazgo transformacional y coherente. Pero además, la nuestra es una organización de más de 40.000 trabajadores y son los servicios transversales los que llegan más directamente al trabajador, especialmente los servicios de prevención de riesgos laborales. Es más, las evaluaciones de riesgos laborales, deben ser consideradas instrumentos de mejora que contribuyan a identificar prácticas y puestos saludables y proponer medidas alineadas con la estrategia de la organización.

-¿Considera que la felicidad en los entornos laborales está  relacionada con la competitividad y la productividad?.

Creo que las administraciones públicas hemos tardado más que otras organizaciones en asumir que debemos incluir los aspectos emocionales en nuestra gestión diaria.  Nuestro discurso predominante siempre ha girado alrededor de valores de tipo práctico-administrativo: optimización, objetivos, capacidad técnica, eficiencia económica, resultados, orden, control,… Sin duda continúa siendo necesario asumir y perfeccionar cada uno de estos valores pero por sí solos han demostrado ser insuficientes para dar sentido al esfuerzo del trabajo bien hecho, la felicidad en el trabajo o para impulsar el máximo nivel de consecución.

La Administración de la CA de Aragón está  inmersa en un proceso totalmente participativo de identificación de valores organizacionales que incluya también los valores emocionales. Para nosotros es un reto pero estamos convencidos de que no podremos garantizar el compromiso del empleado público, su desempeño excelente y un servicio público de calidad, si no garantizamos al empleado público entornos saludables de bienestar y también de felicidad. Insisto, todo un reto para nosotros.

-¿Cuál cree que debe ser el papel que debe tener la administración a la hora de potenciar entornos saludables en las empresas?

Además de nuestras obligaciones legales en materia de inspección, requerimiento y cumplimiento, las administraciones públicas tenemos un compromiso ético con nuestro entorno. Es una cuestión de coherencia. No podemos exigir a las empresas requisitos que no apliquemos, respetemos y promovamos. Una vez más, debemos dar un paso más allá  del mero cumplimiento de la ley y ejercer un liderazgo coherente y participativo.

-¿Considera que se debería hacer más hincapié en la formación para alcanzar mejores resultados en materia de salud y prevención laboral?

La formación es una herramienta organizacional básica y, en materia de salud laboral, un derecho del trabajador. Ahora bien, esta formación no puede ser una simple formalidad. En la Administración debemos explorar nuevas maneras de formar a nuestros empleados, debemos desarrollar más la formación en el propio puesto de trabajo y debemos analizar y cuantificar el retorno de esta inversión en nuestro desarrollo organizacional. Debemos garantizar la participación de los empleados en su propia formación. Como en todo, debemos buscar cómplices.

– ¿Cómo ve las organizaciones en un futuro? ¿se apostará  por dotar de mayores medios e instrumentos para favorecer entornos laborales seguros y saludables?

Soy optimista, este es un proceso imparable. El Estatuto Básico del Empleado Público  impulsa a las administraciones públicas a adaptarse a las necesidades de nuestro tiempo para garantizar el derecho de los ciudadanos a una buena administración. Creo sin duda que ofrecemos un servicio público de calidad pero ¿cómo vamos a ser más excelentes si no atraemos a los mejores profesionales y si no estimulamos al empleado público para lograr el máximo nivel de consecución?. No cabe duda de que esto sólo lo lograremos con una gestión de los recursos humanos más “humana”, más cálida, y la cuestión que se plantea es inevitable ¿cómo vamos a “cuidar” al empleado público si no le garantizamos un entorno seguro y saludable, si no invertimos tiempo, esfuerzo, recursos e ilusión en él?.

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